jueves, 18 de febrero de 2010

SE DICE DE MÍ...


Lo siguiente es el lío en el que me metí por hablar de fútbol, la selección de San José, periodistas y facebook... ¿Quién me manda?

Comentario 1
LAS PERSONAS COMO LOS PERIODISTAS QUE OPINAN LEEN BIEN LO QUE ESCRIBEN PARA PODER PONER UN TITULO Y UNA NOTA Y AGREGAR A JUGADORES LOS CUALES NO USAN INSULTOS?????

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PIÑEYRO ES UNA PERSONA TAN HONRADA EN ESTE PUEBLO COMO PARA PODER SACAR NOTAS DE ESTOS JUGADORES????...... PORQUE NO PUBLICAN TAMBIEN YA QUE SE DEDICAN A INVESTIGAR LOS PROBLEMAS DE TODOS LOS CLUBES ETC ETC..... PORQUE NO LE DIERON TANTA IMPORTANCIA EL AÑO PASADO CUANDO LA SELECCION QUEDO ESCRACHADA Y LE SACARON UN TITULO ??????

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sos un atrevido Peña, cuando decís irónicamente que cuando "uno ve a un futbolista está vindo a una perona inteligente" mirá que muchos aparte de la inteligencia corporal también tienen otras inteligencias, no subestimes ni te hagas el intelectual porque escribís, la mayoría pavadas, como el libro que tenés y de tan espantoso no lo pude terminar.

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lei un par de cuentos de peña. a mi me gustaron. opiniones son opiniones

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Pregunto este señor viene a ser una suerte de jurado linguistico e intelectual, pero por favor seamos serios; si crees tener autoridad intelectual para esto no deberias hacerlo aunque sea para no mostrar de manera alevosa esa soberbia que brota de la tinta de esta nota. Te aclaro que la humildad tambien es un valor que deberias tener en cuenta de esta manera no serias tan vulgar como al parecer son los jugadores de futbol segun tus dichos.

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Para el soberbio de Peña: peña esto pensas "Lo éticamente reprochable hubiera sido quedarse sin decir nada sabiendo las cosas. "
Entonces no sabes como fue el tema. te cuento: el periodista q trabaja en tu mismo diario sabia muchos dias antes este tema y no lo publico pq se lo taparon algunos de la seleccion, como el presidente q ademas le facilita avisos. cuando se calento paralelamente con uno de los integrantes de la seleccion publico esto, lo q antes no lo hacia por conveniencia...o sea, usted piensa q piñeyro es eticamente reprochable.


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peña sos otro como piñeyro, hablan de futbol y nunca han tocado una pelota!!! pasen por 5 aros y pìdan una para por lo menos saber lo que es! DEJEN DE HACERSE LOS QUE SON PERSONAS CORRECTAS PORQUE TODOS EN LA VIDA COMETEMOS ERRORES!! SUERTE HOMBRE Y SEÑOR CORRECTO JAJAJA

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Pedro Fui alumno tuyo en el liceo 2 y me parece que sos una buena persona y la verdad me da gusto leer las cosas que escribis. pero te quería decir algo. Yo soy Jugador de Fútbol y me manejo en ese mundo, te queria comentar que en el mundo del fútbol se maneja un lenguaje diferente al que es utilizado en la mayoria de los lugares.. por ejemplo existe un lenguaje en el vestuario.. en la cancha.. en la charla entre los jugadores... en una charla con el técnico y asi en muchos lugares. Por lo general el fútbol es un deporte de hombres... donde la mayoria son heterosexuales.. y esas palabras "mamón" o "mamadera" su significado no es el del sexo oral como decis vos. si que es sinonimo de alcahuete o traidor.. en este Caso Cabrera se refiere a Illada como tal véz alcahuete porque saco a el del equipo y no a otro.. o traidor porque el contribuyo mucho con el campeonato ganado por San Lorenzo y ahora lo saca en la seleccion... Cabrera es el Clasio "Serrucho" del fútbol que dice cosas de los demas para que los otros piensen lo mismo.. y asi forma la clasica "camarilla" con Santa Crúz.. Olivera y Porley. en este caso Rebollo se transforma en "mamón" y no por el sexo oral... sino por ser alcahuete del tecnico... es un simple ejemplo que te doy Pedro pero el Lenguaje del fútbol es asi... en una cancha de fútbol muchas veces te pódes putiar o re putiar con tu compañero pero despúes del partido sigue todo bien, son codigos del fútbol. es un lenguaje que útiliza todo o casi toda persona que jugó al futból y compartió un vestuario.. una practica o un partido de fútbol que ítiliza con sus colegas y amigos.. lo malo que hizo Cabrera fue que lo escribio en Facebook donde ese comentario se hace Público..
el jugador de fútbol que no haya dicho "ese no juega nada" o "ese es un mamón" o ese "júez es un ladron" no es jugador de fútbol, es un mentiroso.
Saludos Pedro y espero que te quede algo claro de lo que te digo...


9
Señor Pedro Peña, disculpe usted mi ignorancia, dado que no estaba enterado de su existencia hasta la lectura de esta contratapa.
Desearía ser informado por su parte y en lo posible por parte de la dirección del periódico si fueron lectores de las contratapas escritas por Manuel “Maneco” Flores Mora en el semanario Jaque dirigido por Manuel Flores Silva.
Esas contratapas, más allá de la importancia de la lectura del semanario, eran en sí mismas el motivo por el cual uno esperaba la salida de la publicación para nutrirse de la calidad de escritura de Maneco.
Tan bellas eran, que se imprimieron todas ellas juntas en una edición.
Sepan disculpar las disquisiciones de un ignorante pero gustaría expresar algunas ideas, basado en la premisa de que nadie es tan burro que no tenga nada que enseñar, ni nadie tan sabio que no tenga algo que aprender (o como sea que fuera su verídica redacción).
Agrede al lector su expresión: “y que merecen pasar a un nivel de análisis superior al que generalmente se les otorga.” Usted no puede situarse en un pedestal y otearnos jactándose de ser superior por el análisis que va a realizar. Y más duele cuando al finalizar la lectura uno no encontró el análisis y sí lo que encontró son comentarios como los de cualquier individuo que nos podemos encontrar en la vía pública.
“Hay que entender en el mundo que nos movemos, y ése es nuestro objetivo.” Mmmmm
Frase reiteradas por muchos si las hay. En mi opinión usted no lo entiende al mundo en que se mueve o su mundo es exclusivo suyo y no compartido por el resto. Porque si pretendió explicármelo, terminé reprobado.
Coincidimos en que “el periodismo se hace con honestidad, informando desde el rigor objetivo”.
Es el ideal. Honestidad es una palabra reiterada hasta por los más corruptos.
Pasamos por una campaña política donde a diario todos los políticos se llamaban a sí mismos honestos y a los demás corruptos, conclusión: todos los honestos son corruptos.
En su análisis superior y como entendedor del mundo … no lo analizó y no lo entendió.
Honesto es la persona que por unanimidad de opiniones es catalogado así.
Objetividad no existe dado que toda opinión tiene el grado de subjetividad que el momento, las personas que intervienen, los hechos conocidos y los que se desconocen y demás variables intervinientes.
Ejemplo: usted desconoce la privacidad de los dichos del Facebook, tanto que el periodista necesitó que un amigo le permitiera el acceso porque él por sus medios no podía ingresar.
No es una “falsa ilusión de privacidad”, es una violación de la privacidad.
“diciendo lo que se tiene que decir aunque uno presuma que lo que vendrá no será otra cosa que un problema.” Para este caso especial y con honestidad y rigor objetivo le digo: la nota en cuestión se redactó con la idea de que viniera un problema diciendo lo que no se tiene que decir ni hacer.
Lo éticamente reprochable es que el periodista no fue honesto.
La intención era sancionar a los futbolistas por un enfrentamiento personal. Su pretensión no fue informar.
Varios lectores te lo han expresado y se desprende que en tu visión, los equivocados son mayoría.
Por lo pronto y confesado por usted, con la intención de reprobar el uso de la lingüística utilizada, ingresó en varios campos que desconoce (fútbol, privacidad, periodismo, etc.) los juntó y escribió una lamentable contratapa.
Zapatero a tus zapatos.
Emitir una opinión no es hacer de jurado. Ya que éste no opina, califica.
De mi parte a usted no lo califico, ni a su artículo, sólo expreso mi opinión y en todo caso comento lo que leí.
Quizás no le interesen mis opiniones, pero como no está prohibido comentar lo digo.
Por lo extenso y con el ánimo de no aburrir, finalizo el comentario.
Quedan más observaciones que si son de su interés se las volcaré en otra ocasión.
Y si quiere las contratapas de Maneco se las puedo prestar.



Uf...
¡Qué lindo para mi autoestima! ¡Primera y última vez que me meto con el fútbol maragato!

lunes, 18 de enero de 2010

VIDEO PARA LOS AMIGOS


Mientras los pintores hacen su tarea en el living quedo confinado a la habitación en la que Alejandra hace sus trabajos particulares de diseño, cartelería e incipiente camisetería. Los libros han volado de los estantes previniendo su disgusto ante el polvillo. Por suerte me queda la computadora. ¿Qué hago? …
Lo mejor va a ser que entre a Internet… ¿Para qué?
Casi mecánicamente vuelvo sobre un proyecto que tengo desde hace unos cuantos años. Traducir. Traducir versos en inglés que me gusten.

Podría ser “She walks in beauty, like the night…”

O

“Gaze no more in the bitter glass
The demons with their subtle guile
Lift up before us when they pass
Or only gaze a little while…”

Pero no estoy para ese tipo de poesía.

Instintivamente marco “Hey oh”. Me encuentro con lo que quería: la canción más conocida del Stadium Arcadium de los Red Hot y pienso en mi vinculación con esta banda mientras miro el video y me pregunto cómo es que mi rechazo inicial se trocó en el más absoluto fanatismo. Al principio los despreciaba un poco amparado en esa primigenia rivalidad con los que sí me gustaban que eran los Gun´s y que ahora francamente no soporto. Creo que todo tiene que ver con el crecimiento de la banda en el aspecto musical ya que sus músicos son expertos instrumentistas, pero sobre todo con la postura bastante combativa. Kiedis no habla en los conciertos. La gente paga por escuchar música y eso es lo que da hasta las últimas consecuencias. Por eso el último concierto en Argentina a los críticos les pareció “frío”. Kiedis no apareció con ninguna camiseta de la selección por ejemplo, y eso les dolió a un par de revistas.
Otro aparte es para las letras. Surrealismo en su más pura expresión. Incluso creacionismo, aunque ellos ni siquiera lo sepan. Y basta con un par de ejemplos: “Snow (Hey oh)” cuyo video podrán disfrutar los/as amigos/as lectores copiando y pegando en la barra la siguiente dirección: http://www.youtube.com/watch?v=yuFI5KSPAt4, o “Californication” o “Death of a martian”.
Por último, siento con esta banda lo que no siento con los Gun´s: me han acompañado en el camino. Y entonces recuerdo que alguien dijo que Stadium Arcadium era un disco de esos para poner en el auto cuando se hace ruta en largo, para ponerlo y dejarlo transcurrir.

lunes, 4 de enero de 2010

Al día con las lecturas


Bueno amigos, después de una larga ausencia que me ha tenido alejado de estas canchas (no de otras), vuelvo con el inventario final de lecturas del 2009 (y primeros días del 2010).

PADRES E HIJOS, de Iván Turguéniev. Este autor es uno que siempre aparece en la lista de grandes escritores del realismo ruso, pegadito a Tolstoi y Dostoievski, es decir, como en un segundo escalón después de ese gran número uno compartido. Padres e hijos es una novela notable en la que se relata la vida de dos amigos, Basarov y Arkadi. Son dos aprendices de nihilistas (Basarov está más adelantado), lo que la vuelve una novela de hondo contenido filosófico. Recomiendo mucho.

SETEMBRADA, de Eduardo Belgrano Rawson. Otra linda novela que narra los sucesos de la guerra del Paraguay, infame agresión en la que Uruguay participó del lado vencedor. Un grupo harto heterogéneo al comando de un globo aerostático de espionaje transita por la selva y el río Paraná en busca del buen humor. Hay alguna objetable comparación anacrónica, pero después se disfruta.

EL ARTE DEL PARPADEO, de Alejandro Ferreiro. La leí en el marco de mi nueva faceta como colaborador de La Diaria. Me gustó mucho lo que hace el autor y los riesgos que corre. Escribe sobre la lucha de un hombre con un pez sin ser Hemingway… No le sale mal. Muy por el contrario, es una novela en cierto punto fascinante.

LAS DOS MUERTES DE DIONISIO DÍAZ, de Matías Castro. También para La Diaria, en este caso se trata de una completa investigación de este mítico niño héroe de Treinta y Tres (¡¡¡los pagos de mi apreciado I. F. de P.!!!). Recomiendo este libro sobremanera, a pesar de ciertas dificultades en la edición que el lector haría muy bien en soslayar en beneficio de una lectura fluida. La parte final, donde se cuentan algunos aspectos de la vida de Marina Ramos (la hermana que Dionisio salvó), que aún vive, es muy, muy emotiva.

CAÍN, de José Saramago. El bueno de José usa y abusa de sus fanáticos… No sé qué decirles… me ha dejado un poco anonadado… Caín participa de todos los eventos centrales del Génesis y se enfrenta cada vez que puede a ese dios cruel con el que Saramago tiene esa rivalidad ancestral. Nada nuevo bajo el sol. Apenas un Nietzsche un poco más loco… Y no para ahí el descontrol: Caín realiza su periplo viajando en el tiempo de atrás para adelante y de nuevo para atrás sin que nadie pueda explicar nada… Como admirador de este hombre le pido por favor que no la trabaje más de taquito. Que descanse y opine de los EEUU si quiere… pero que afloje un poco. ¿Por qué no unas memorias, José, en vez de ficción?

¡¡¡SALUD A TODOS/AS EN ESTE COMIENZO DE AÑO!!!

martes, 8 de diciembre de 2009

COMPARTO UNA BUENA


Amigos todos: estoy muy contento porque la Fundación María Tsakos ha premiado con el segundo puesto de su concurso literario "Homero: realidad y leyenda" a un humilde relato mío que se llama "Ojo que mira horizontes". Se trata de un cuento que toma las figuras de Aquiles y Quirón y propone una suerte de nueva aproximación a aquellos tiempos heroicos. Me significa además recibir $15000 (¡¡¡sí, quince mil!!! ¡¡¡A estas alturas del año y por cuatro páginas!!! ¡¡¡Increíble!!!).
Bueno, eso... estoy contento y quería compartirlo con ustedes.

Saludos a todos/as.

¡¡¡Y arriba la Fundación María Tsakos!!!

cotidianas



DE NUEVO EN LA CONSTRUCCIÓN. Hace cosa de dos meses vino cierta autoridad municipal a nuestra cooperativa. Vino porque nosotros lo llamamos. Había una compañía constructora haciendo el cordón cuneta de barrios aledaños y queríamos saber si a nosotros también nos tocaba en esta etapa. Se nos explicó que la licitación, milagrosamente, no contemplaba nuestra cooperativa pero que había voluntad de hacerlo directamente por la intendencia y que la condición era que nosotros pusiéramos la mano de obra. Eso lo dijo esta autoridad pensando que, como tal vez le habría ocurrido en muchos barrios antes, le diríamos que no, que estábamos dispuestos a esperar. Pero le erró: le dijimos que sí, armamos cuadrillas de trabajo y ya vamos un mes de obra. Al cordón cuneta le falta sólo un tramo de cincuenta metros. Y esa de la imagen es la caruchita que queda después de un día a pala y balasto en la cooperativa…

BICHOS. Ayer fui de noche a darle la comida al Toto. Para eso debo salir por una puerta lateral, cruzar una pequeña explanada de ladrillo, un tejido y la parte exterior del patio. Cuando regresaba sentí un ruido importante debajo del alero que cubre la ventana de la cocina. Me asusté. Evidentemente se trataba de un bicho, y eso, donde vivimos, puede ser tanto una víbora como una comadreja. Además había un lindo olor a zorrillo en la vuelta. Recordé en el acto que no había comprado las pilas para la linterna. Fui hasta la casa de mi vecino Gabriel y tampoco tenía. Cococho, el mecánico del otro módulo, siempre comedido, una de las mejores personas que conozco, me prestó la suya pero Gabriel, intrigado, me la sacó de las manos. Si había algo que hubiera que matar, él se encargaría, en parte porque después eso le proveía de un cierto prestigio ante sus congéneres en asados domingueros. O al menos era una anécdota.
Pero ni prestigio ni anécdota. La causa del ruido había sido un sapo de enormes proporciones que se nos aquerenció en el fondo y no sabemos que hacer con él porque es volvedor como boomerang nuevo.

BICHOS II. Es de tarde. Después de las cuatro los niños juegan en la plazoleta de pastos crecidos y Santiago espera para bañarse con la nariz pegada al ventanal del frente, observando. De repente dos niños se separan del partido hacia el cordón cuneta recién terminado. Llaman a los otros que no demoran en acudir y ponerse a saltar y a tirarle piedras a algo. Entonces aparece John G. y dispersa el tumulto. Se agacha con un palo en una mano mientras con la otra sujeta un bicho que a primera vista me pareció un gato gordo y gris. Pero no era un gato gordo y gris. Era una mulita, de esas que dicen que hay que cazar de una forma muy singular.

domingo, 22 de noviembre de 2009

¿QUÉ HACE EL PERIODISMO CON LA REALIDAD?


Contratapa Primera Hora - 21/11/09



INTRO. Aclaro: no soy periodista. Apenas tengo cierta subjetividad y la increíble chance de poder dejarla planteada por escrito en una contratapa sabatina. Nada más. Y claro: eso no me hace periodista ni mucho menos. ¿O sí? Quiero creer que no.

¿QUÉ ES UN PERIODISTA? No puedo dar una definición académica porque desconozco tal definición, entre otras cosas porque no la hay. Desde la misma etimología de la palabra comienzan los contratiempos, pues todo deviene del vocablo “período”, relacionado entre otras cosas a los distintos ciclos o ritmos (vitales, lunares, circadianos, subjetivos u objetivos) que nos circundan. Atendiendo a estas consideraciones un periodista es alguien que “periodiza” un objeto, es decir, le hace cumplir un ciclo. En este caso, el objeto “periodizable” es nada más y nada menos que esa cosa amorfa, difusa e inefable que llamamos realidad. Se da entonces, como tantas veces en estas páginas, una relación sujeto (periodista) –objeto (realidad), que a su vez produce un objeto nuevo llamado información que, para seguir con la confusión (que a estas alturas es enorme), pasa a integrarse a la realidad y a veces es fuente de análisis y nueva información, por los siglos de los siglos. Esto último se ve claramente cuando un periodista, cualquiera, informa sobre informaciones que ya dieron otros, mencionando sus fuentes u obviándolas para que la cosa parezca original. Me detengo en estas cosas porque en estos tiempos de elecciones, el periodismo y su manera de dar la información política, económica o social, son elementos de primera importancia a tomar en cuenta. Pero también porque me preocupa mucho la intromisión de ciertos periodistas en la realidad, afectándola fuertemente, como es el caso de aquel camarógrafo y sus compañeros que aparentemente habrían sido agredidos por jugadores costarricenses la noche del miércoles.
Ante la ausencia de un sentido más académico, apelaré a mi sentido común. Parece ser que un periodista sería un mediador entre la realidad circundante y el hombre o la mujer. Se parte entonces de la necesidad de que alguien medie entre esas dos partes. A su vez volvamos a la idea de periodización y relacionemos una con otra: queda una idea de que la realidad cambia en perfectos ciclos de un día para los noticieros y los diarios, de dos días para periódicos de tal frecuencia, y semanales para los semanarios. Quiero llamar la atención de que esto es en sí falso y vacuo. O asumimos que la realidad cambia a cada instante (lo que hace penoso cualquier intento de periodizar nada, pues habría que hacerlo en tiempo real), o reflexionamos aún más y concluimos en que los cambios no son tan importantes ni significativos como para que a cada rato haya en la radio un flash informativo. La sensación que a uno le queda es la de una impresionante insignificancia frente al resto de las cosas del mundo. Es decir, pasan tantas cosas en tres horas (distancia usual entre un flash informativo y otro) que yo, que apenas fui al baño en ese tiempo, no merezco ser parte de esa realidad tan hiperdinámica.

INTROMISIÓN EN LA REALIDAD. En la política me preocupa básicamente la postura de algunos “periodistas” (muchos se colocan este título aunque ni siquiera sepan escribir o hablar correctamente, aunque hagan programas sin el más mínimo interés y con una falta de profesionalización tal que al final son una falta de respeto hacia el público obsecuente que todavía, por si fuera poco, no logra generar un criterio de selectividad crítico-estético, y así nos terminamos fumando horribles engendros del lenguaje y la estupidez pero, como consiguen auspiciantes…), decía, me preocupa por ejemplo un programa de emisión semanal conducido por cierto periodista cuyo nombre obviaré por respeto al lector. Todo, absolutamente todo en ese programa adolece de una consideración previa y fútil: el señor y la señora que nos están mirando son verdaderos imbéciles, así que tratémosles como tales, pues se lo merecen, porque si fueran inteligentes no estarían mirando esta barrabasada tendenciosa y barata, esta jeteada campechana e irrespetuosa. Este señor conductor, al despedir hace poco al señor Batlle (que fue convocado para hablar del caso Feldman), dijo algo así como: “…esta relación de respeto que hemos supido labrar…” ¡Sin palabras!
Pero lo más grave de este programa es la aberrante, libérrima y desbocada irrealidad que se refleja allí. Así se dieron a conocer encuestas en las que la diferencia entre el Partido Nacional y el Frente Amplio prácticamente no existía. La izquierda apenas llegaba al 43 %, cuando las otras encuestadoras le daban alrededor del 48 %, que fue lo que finalmente se confirmó en las urnas. Tras el error, uno esperaría que el “equipo periodístico” (las comillas son a propósito y relativizan los términos) dirigido por el señor aludido arriba pida las disculpas del caso. Eso no ocurrió, claro, porque si es extraño que los periodistas de verdad pidan disculpas, mucho más extraño es que los que no lo son lo hagan. O a lo mejor no fue un error sino la simple y peligrosa voluntad de querer influir en la realidad desde un lugar mediático de poder. Yo por mi parte, y como persona preocupada por los usos del lenguaje, le sugeriría a este conductor un curso acelerado de español en cualquier escuela.

¿Y SI NO HUBIÉRAMOS CLASIFICADO? El miércoles de noche escuché el segundo tiempo del partido de Uruguay en un ómnibus en el que venía de tomar exámenes. En determinado momento el relator repara en los líos que aparentemente se estaban dando entre los suplentes de Costa Rica y periodistas de la empresa dueña de los derechos de televización. El juego estuvo detenido varios minutos y llegó a correrse el rumor de que incluso podía suspenderse el partido, perder derechos ganados en la cancha, etc. Otros periodistas de la empresa en cuestión salieron inmediatamente a culpar de todo al director técnico del equipo visitante y a sacarse de sí toda responsabilidad, como si ellos nunca hubieran tenido ningún comportamiento provocativo. Los argumentos esgrimidos resultaron muy similares a los de aquella otra ocasión en Venezuela en la que les arrojaron de todo tras el festejo de un gol. Por supuesto que estos periodistas, que bien pudieron apartarse del lugar sin pena ni gloria en vez de contribuir a generar ellos noticias donde no las hay, ni en Venezuela cometieron errores, ni en Uruguay. Acá sólo se defendieron y allá sólo festejaron un gol…
¡Vamos!
¿¡No es demasiada casualidad!?

lunes, 16 de noviembre de 2009

EN LA SALA DE ESPERA




Estoy en la sala de espera para el médico. Mi eterna gastritis, la misma que me tiene desde hace cinco años sin probar una gota de alcohol (¡Oh dolor! ¡O dolor!) me convoca cada noventa días y acá estoy. Aunque esta vez es especial: me van a decir si tengo o no la helicobacter pylori… una bacteria estomacal estúpida y malcriada.
Parece que a la gente le gusta, mientras espera, mirar el canal 4 en el que aparece una serie espantosa con Luis Brandoni, pero un Luis Brandoni que no tiene nada que ver con el de otras actuaciones. Un Luis Brandoni de enlatado insoportable.
He visto varias personas llamativas en el correr de esta media hora. Para empezar, una niña con una gran venda en la cabeza y una red que se la sostiene. La niña está con su madre (o algo así) y mira despreocupada. Espera en el sector de los inyectables, o sea que en breve va a ser inoculada con alguna sustancia vía intravenosa o intramuscular. Esa tranquilidad me provoca el pensamiento que me obliga a tomar la laptop. Y el pensamiento es este: las mujeres soportan con mucho más entereza el dolor físico que el hombre. Esto no es necesariamente un guiño ni una postura de género ni nada. Es simplemente la realidad. En apariencia los hombres tenemos un físico más fuerte, pero, ¿a alguien se le ha ocurrido colocar en esa medición el tema de la aptitud para sobrellevar dolores?
En el consultorio de al lado atiende un cirujano muy famoso por sus aventuras amorosas. Un tipo bajo tirando a petisón, con un bigote totalmente desacomodado, panza cervecera, cutis entre rosado y gris, manos gordas…, en fin…, un escracho. Ha sido amante de muchas de las enfermeras que le asisten y también de alguna maestra que conozco. Su caso es de esos inexplicables que hacen pensar que todos tenemos una esperanza. Una adolescente de trece o catorce años espera con un vendaje en la mano y un circuito. Se mueve con mucha dificultad mientras camina por el pasillo. Le duele algo a la altura de la cadera y encorva su cuerpo de dolor mientras otra mujer, también una madre, imagino, la sostiene del brazo. Nunca pierde la sonrisa esta chica. Sufre, le duele y aún así sonríe. El cirujano famoso la recibe con un gesto bonachón (está fuera de su rango, quiero creer), como si en ella estuviera recibiendo un reconocimiento por un caso difícil. Ese hombre está feliz. La operación, que todavía duele, y duele mucho, fue un éxito.
Pasa delante de mí un trío de mujeres. Dos de ellas deben andar en la cincuentena. Apoyada en el hombro de la más alta viene una muchacha de lindo físico y piel blanca como la leche. Lleva unos lentes negros enormes y, en la cabeza, un gorro de hilo también negro que le tapa la calvicie de su tratamiento. Verla es ver algo más que lo que ya describí. Verla es ver otra cosa. Otra presencia. “¿Vos tenés mi cartera, mamá?”, pregunta… Verla es ver el dolor. El dolor de su cuerpo. El dolor de su madre. El futuro…
Madres. Hijas. Mujeres. ¿Por qué los hombres que vienen al médico no me llaman la atención? A lo mejor porque sé cuán cobarde podemos llegar a ser ante el más insignificante de los males. Una gastritis, por ejemplo.


PS: ¡No tengo la bacteria!!!!