martes, 28 de julio de 2009

RECUERDOS, ANÁLISIS Y PROYECCIÓN LITERARIA DE UN PARTIDO DE FÚTBOL


VENDIMOS CARA LA DERROTA…

Estos son los recuerdos de un partido de fútbol en Minas. Recuerdos tan desordenados como nuestro juego. Recuerdos que se van vaciando de contenido a medida que pasa el tiempo cronológico del partido. Atribuyo esto último a una deficiente irrigación cerebral. El asunto se soluciona con un poco de imaginación.


-Recuerdo 1: no llegaban Trujillo y Di Tullio y nos pusimos a jugar “por las tortas fritas”… Craso error nuestro. DGB se hizo el que no jugaba nada y se guardó el físico mientras Leo Cabrera y yo pergeñamos dos enormes jugadas que después, en el partido en serio, fuimos incapaces de repetir.

-Recuerdo 2: Santullo avisa que él, de jugador, es peor que un contrario. Que de golero se defiende. ¡Qué país generoso!, pienso yo.

-Recuerdo 3: llega Trujillo acompañado por un enorme monstruo cuadrado de apellido Di Tullio. Es poeta argentino, en apariencia, pero en realidad es uno de la reserva de Boca.

-Recuerdo 4: jugamos. El Leo Cabrera se manda flor de jugada con Gastón Brito. Una belleza irrepetible… e inútil, porque definen mal…

-Recuerdo 5: Leo De León está tirado en el medio de la cancha. Ignacio F de P le estira la pata probablemente para lesionarlo aún más…

-Recuerdo 6: movemos (o mueven ellos, no sé) e inmediatamente hay un gol. Recuerdo recurrente.

-Recuerdo 7: a mi frente tengo a Di Tullio. Un segundo después ya no. Giro mi cabeza hacia nuestro arco. Gol de DGB o de Trujillo tras pase del argentino.

-Recuerdo 8: ya no puedo más. Una tortuga renga corre más rápido que yo. Me afecta la altura de Minas. “Me voy arriba” digo. Es el lugar donde puedo hacer menos daño a mi cuadro.

-Recuerdo 9: la misma jugada de antes pero esta vez la ataja Santullo. Este recuerdo es muy fuerte. Santullo debe haber atajado unos veinte tiros de gol.

-Recuerdo 10: Leo De León sale de la cancha. Sentimos el peso de esto en lo psicológico. Metemos dos goles y andamos por empatar.

-Recuerdo 11: nos meten tres goles seguidos. Di Tullio siempre tiene que ver con el asunto. DGB y Trujillo no desentonan. Por la izquierda, Ignacio F de P, que en el match previo se lució, hace cosas incomprensibles con la pelota con el solo objetivo de marearnos.

-Recuerdo 12: estoy en el área rival. Por algún secreto mecanismo del destino, las parcas, Dios, el Diablo, la pelota llega a mis dominios. Hago un movimiento con el pie y me acomodo. Pateo de taco y gol… ¡Qué país generoso! Viendo la foto es posible recomponer mejor la jugada: el Archiduque me tapa el palo derecho, DGB me marca de frente y por detrás viene -adivinen quién… sí- Di Tullio. Eso tras resignificar la foto. Yo, por mi parte, no recuerdo que haya intervenido la razón en nada de esto. Festejo alzando un solo brazo. Hay que cuidar energías.

-Recuerdo 13: digo algo de la sangre, el huevo y las reservas morales (alguien hace un chiste lamentable: “sí, que entre O. J. Morales”)… Leonardo Cabrera, que fue nuestro mejor jugador a la par de Santullo, corre y recorre y mete goles, marca y sube cuando puede. Yo soy la teoría y él es la práctica.

-Recuerdo 14: 8 a 5… Ilevantable… Leonardo Cabrera, sin físico, sin ideas, puro corazón y amor propio, se arroja a los pies de Trujillo. Va a la pelota y se la saca. Con esa actitud nos muestra el camino. Trujillo se queja… ¡Esto es fóbal, vo´! ¡Esto no e´la redasión del ocservador, vo´!

-Recuerdo 15: gran jugada de Gastón Brito. Tira para adelante la pelota. Yo voy corriendo y estiro la pata. Gol. Me cuelgo de las redes empujado por DGB que no llegó al cierre.

-Recuerdo 16: pienso en mi hijo y en mi esposa y en que tengo que vivir. Vamos 8 a 7 pero nuestros últimos minutos han sido dignísimos. Alguien grita “¡Partido!” y todos, ni uno solo que se oponga, aceptamos el mandato. Nos hemos divertido mucho y sonreímos felices. Santullo y Di Tullio se llevan los aplausos. El Archiduque, justo es decirlo, atajó muy bien, pero Santullo… digámoslo así: sin ser maragato, fue el más maragato de todos…

-Recuerdo 17: Vemos a Bentancor. ¡Anotó todo! No…, muy fuerte…


PROYECCIÓN LITERARIA (después de todo, la idea era plantear una analogía entre una cosa y la otra, si mal no recuerdo...)

Archiduque: va a ser un gran escritor. Demostró que puede empezar de abajo sin pretensiones y hacerse responsable. No es un futuro promisorio. Es un presente más que atendible.

Ignacio Fernández de Palleja: un escritor con un futuro de difícil vaticinio. Como estoy leyendo cosas interesantes que ha escrito últimamente, creo que escribe mejor de lo que juega. Con todo respeto (ya me lo veo protestando estos conceptos, lacerado su amor propio, pero recuerden que él es más ciclista que futbolista, y en ese rubro seguramente nadie le es rival).

Valentín Trujillo: este va a llegar lejos. No sé si por escribir notable o por rodearse, codearse, con individuos que le aseguran el triunfo por una especie de ósmosis de talento. Para hablar claro, su gran jugada en el partido fue traer Di Tullio.

Ignacio Di Tullio: un gran tipo que tuvo la impertinencia de meternos cuatro goles. Como escritor le auguro un creciente prestigio y una humildad batalladora. Un gustazo conocerlo.

Damián González Bertolino: ¡ojo acá!, metió un par de goles, corrió la cancha, me parece que la carrera recién empieza y por lo que se ve con un golazo. Es, además, un astuto estratega (permítanme recordar que nos cansó antes del partido en serio).

Santullo: un escritor que se conoce a sí mismo y es consciente de sus puntos débiles. Un escritor pródigo en esfuerzos. Se lo van a disputar generaciones literarias de México y de Uruguay. Otro gustazo.

Leonardo De León: como puntero, un gran poeta. Un estilo decoroso, amable tanto con rivales como con compañeros, incapaz de una mala idea o una mala palabra y no por eso menos crítico que el resto. Cuando sabe que no puede más, no insiste. Eso es muy, muy inteligente en términos literarios. Estilo moroso en las canchas que se refleja en esa suerte de escritura lenta, retraída, en ocasiones muy buena (metió nuestro primer gol, por cierto).

Leonardo Cabrera: un todo terreno de las letras. Así como corre y marca y se proyecta y va al raspe, cuando escribe te emociona, te hace reír, te hace calentar y además él mismo se ríe, se emociona y se calienta. Quiere, además, que el equipo todo salga adelante, por lo que su asesoramiento técnico-narrativo no será nunca algo desdeñable.

Pedro Peña: (es difícil hablar de uno mismo) se ve que mi pasaje por la literatura tendrá sus bemoles. Pero todos han recordado esa definición de taquito que me valió una foto en el Observador que mostraré a mi hijo algún día. Sólo espero poder escribir una novela que le haga justicia. Algún día…

Martín Bentancor: un fuera de concurso. El único escritor sensato de todo el partido. En ti ciframos nuestras esperanzas críticas. Sabemos que nos podés dar buen color después de haber leído la entretenida y socarrona crónica de tan paupérrima experiencia deportiva.

7 comentarios:

Belerofonte dijo...

Pedro, de todas las crónicas, la más divertida por lejos!!!!
Un gustazo para mi tb!

Archiduque de Applecore dijo...

Sí, es una gran crónica. Te agradezco por lo del "presente atendible", muchas gracias y para mí también fue un gustazo.

Abrazo!
A.A

Ignacio dijo...

Protesto.

Ramiro Sanchiz dijo...

Veo que se divirtieron! Yo soy un negado total para el futbol, en más de un sentido, pero a lo último tenía ganas de ir, de última a la par de Bentancor o haciendo de porrista (llevando porros, claro, lo de la minifaldita no creo que me siente muy bien), pero con lo de la operación fue totalmente imposible. Una lástima, pero asi son las cosas. Muy buena la crónica, Pedro! Voy a tratar de conseguir el libro de Damián.

Telemías dijo...

Gracias a todos por andar en la vuelta.

Santullo: me alegro que te haya gustado. Era su objetivo.
Archiduque: dije "presente más que atendible" en realidad.

Nacho: ya lo sabía... Es jugando...

Ramiro: esta gente va a andar en la vuelta por San José para la feria del libro, así que ahí nos encontramos todos y más.

Saludos y buena semana.

Jorge ABEEL dijo...

Una vez en una reunión de amigos previo a un partido, y siendo el 10 indiscutido donde he estado jajaja, pero es verdad, que le voy hacer, soy de esos zurdos inmarcables jajaja, aunque hace otros diez años que no piso una cancha.(recuerdo también haber jugado contra el Nacional de Minas, ellos hombres adultos y yo con 16 pirulitos, después me quisieron llevar a Sarandí, digo esto porque alguien de Minas puede saber sobre lo que hablo, no, no, estoy tratando de vender mi pase jajaja), luego de recordar con nostalgia mis habilidades ya muertas, decía que manifesté esto: cuando ya el hombre no juegue más al futbol habrá evolucionado, no me hablaron más, hasta el día de hoy. Yo pensaba y pienso que toda competencia entre hombres no es buena, sentía que me envidiaban en cierta forma y eso no me agradaba. Entonces qué, me agradó este relato de Pedro, no saben cuanto, me hizo recordar ese Estadio de Minas allí casi a la entrada a la izquierda, luego de pasar el puente, y digo al diablo con el futuro del hombre, el tiempo es hoy, una pasión extraña, una nostalgia, soy de ésta época del hombre, sanamente si eso se puede, el que envidia soy yo, manga de "patas-duras", hace falta el jajaja? jorge

Telemías dijo...

Jorge!!! Nos hubiera venido bien alguien que supiera algo!!!

Saludos